
Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo.
Temía fracasar, hasta que me dí cuenta que únicamente fracaso si no lo intento.
Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me dí cuenta de que de todos modos opinarían de mi.
Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.
Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.
Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.
Temí al odio, hasta que me dí cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.
Temía al rídiculo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.
Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.
Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más.
Temía a la oscuridad, hasta que ví la belleza de la luz de una estrella.
Temía al cambio, hasta que ví que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.
Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más...
domingo, 28 de febrero de 2010
martes, 9 de febrero de 2010

En el fondo del río está la calma,
en el paso del tiempo, la razón,
pero estando contigo mi vida,
me siento mejor.
Las preguntas parecen respuestas,
y en tus ojos escucho una voz,
desnúdate y hagamos el amor.
Como los ciegos, sin un pudor,
sin darnos cuenta cuando salga el sol,
como las aves sin precaución,
tú eres lo que siempre me faltó.
Mi buena suerte, mi paz,
eres mi estrella fugaz,
eres mucho más de lo que pido,
mi alma gemela, y mi par,
mi carretera en el mar,
eres mi ventana al paraíso.
miércoles, 13 de enero de 2010

Demos Gracias a Dios por nuestra vida y pidamos por las que se perdieron en manos de la naturaleza, espero que este terremoto no solo moviera las casas de los Dominicanos si no también su alma, Para que se olviden un poco del racismo y la intolerancia que muchos sienten hacia los Haitianos.
Espero que no solo sacudiera sus cuerpos también su orgullo para que podamos tenderle la mano así como lo hacen otros que están mas lejos, olvidemos el blanco y el negro no tenemos, que ir a haiti para ayudar, apoyando a los que están aquí es mas que suficiente, esas personas llegan a nuestro país.
Al igual que nosotros llegamos a estados unidos, buscando un mejor futuro para nosotros y para quienes dejamos en casa, así mismo ellos dejaron alguien detrás alguien a quien tal vez ya no volverán a ver Es tiempo de ver que nuestra vida es insignificante si no hacemos algo gratificante con ella y no hay mejor forma que brindándole nuestro apoyo a quienes en este momento mas lo necesitan.